El encanto que tiene bailar salsa

A la gente le gusta bailar salsa

No hay más que ver la cara que ponen los mirones o mirandas como a mi me gusta llamarles, cuando en un bar que no es de salsa ponen una canción de salsa o de bachata y suelo salir a bailar con alguna chica de las que vienen en mi grupo. Tanto clientes como camaracas se quedan expectantes, algunos incluso con la boca abierta, y los aplausos están más que garantizados. Los hay que incluso vienen luego a felicitarnos por la ejecución del inesperado e improvisado baile.

Y no hace falta hacer complicadas figuras para conseguirlo, pero para los que aún no han bailado salsa o aprendido a hacerlo, lo ven como si fuera lo más difícil del mundo. Tal vez yo opine lo mismo a la inversa si los veo trabajando, que en su especialidad lo mismo son muy buenos, y como la mía es el baile ellos lo ven como algo inalcanzable. Luego comienzan a aprender a bailar salsa, y ven que aún cuando tiene su intríngulis como diría el ínclito torero, no es tan difícil ni aparatoso como se ve desde fuera.

Con el tiempo muchos se enganchan en este fascinante y divertido mundillo salsero y los ves por ahí haciendo sus pinitos en las pistas de baile. Algunos padres incluso procuran desde pequeñajos ir introduciendo a sus hijos en el ambiente salsero, pues han visto que es de lo mejorcito que hay, y no andan muy descaminados que todo hay que decirlo. Mejor que se aficionen al bailoteo que a cualquier otra cosa que le propongan sus amistades.

Si estás dándole vueltas en comenzar con las clases de salsa o en clases de rueda de casino, piensa que ahora es el mejor momento. Cuanto más tardes en ponerte, más te arrepentirás de no haber comenzado antes a bailar.