Aprender a llevar y a dejarse llevar

Llevar a una mujer bailando

De siempre se ha dicho que en el baile quien manda es el hombre, por más que yo me empeñe en llamarlo de otra forma: en el baile conduce o guía es el hombre, que es distinto. Y el hombre conduce o guía a la mujer bailando, porque la mujer acepta ser conducida o guiada en el baile en general y en nuestro caso concreto, en la salsa en particular.

Es como conducir un vehículo a motor, donde hay un acompañante y un conductor. Da igual quien se siente al volante, pero quien lo haga esa persona será la conductora del vehículo, mientras que el acompañante como su propio nombre indica acompañará al conductor y se dejará llevar hacia donde el conductor quiera o decida.

Los hombres dicen que el baile para las mujeres es más fácil pues sólo tienen que dejarse llevar, cosa que no todas las mujeres hacen. Las mujeres por su parte se quejan, de que algunos hombres no todos, no saben llevarlas bien, que levantan la mano por ejemplo, pero no le indican a la mujer qué debe hacer en ese momento. Ambos llevan razón, y de eso es precisamente de lo que tratan las clases de salsa, de enseñar al hombre a guiar bailando o en el baile, llevar o conducir a la mujer, y que la mujer aprenda a dejarse guiar, dejarse llevar o dejarse conducir por el hombre.

No es fácil, pero si que es un proceso muy divertido.