La intencion de aprender a bailar salsa

Clases de salsa en Malaga

¡La de veces que nos hemos propuesto aprender a bailar salsa! pero pasa como con esas mismas intenciones sobre lo de aprender inglés o aprender informática, que siempre después del verano pensamos en comenzar pero también siempre por unos u otros motivos, nunca damos el paso inicial de acudir a una escuela de baile para comenzar a hacerlo.

Y es comprensible, pues entre el trabajo, la familia y los amigos tenemos prácticamente ocupado el día entero y no encontramos de dónde sacar tiempo para comenzar a bailar. Otra cosa que nos asusta es la duración del curso de baile, pues nos han dicho que la salsa se tarda mínimo un año en aprender a defenderse bailando, que no es como las sevillanas que en varias horas ya estás haciendo algo y hasta parece que sabes bailar. La salsa, es más complicada.

Hay un truco para conseguir marcarnos la rutina de acudir a las clases de baile, y es el de marcar y programar una alarma en el móvil, con repetición semanal para que así nos avise ya para siempre que ese día y a esa hora hemos de ir a la escuela de baile para continuar con nuestras clases de salsa. Si no lo hacemos así, caemos en otras ocupaciones y cuando queremos darnos cuenta, el resto de compañeros ya está bailando en un nivel más avanzado, y hemos de volver a comenzar en un grupo de baile de nivel iniciación en salsa malaga.

También hay personas con una enorme fuerza de voluntad, concentración y memoria, que no necesitan de programar alarmas en el móvil. Yo las envidio.

Aprender a llevar y a dejarse llevar

Llevar a una mujer bailandoDe siempre se ha dicho que en el baile quien manda es el hombre, por más que yo me empeñe en llamarlo de otra forma: en el baile conduce o guía es el hombre, que es distinto. Y el hombre conduce o guía a la mujer bailando, porque la mujer acepta ser conducida o guiada en el baile en general y en nuestro caso concreto, en la salsa en particular.

Es como conducir un vehículo a motor, donde hay un acompañante y un conductor. Da igual quien se siente al volante, pero quien lo haga esa persona será la conductora del vehículo, mientras que el acompañante como su propio nombre indica acompañará al conductor y se dejará llevar hacia donde el conductor quiera o decida.

Los hombres dicen que el baile para las mujeres es más fácil pues sólo tienen que dejarse llevar, cosa que no todas las mujeres hacen. Las mujeres por su parte se quejan, de que algunos hombres no todos, no saben llevarlas bien, que levantan la mano por ejemplo, pero no le indican a la mujer qué debe hacer en ese momento. Ambos llevan razón, y de eso es precisamente de lo que tratan las clases de salsa, de enseñar al hombre a guiar bailando o en el baile, llevar o conducir a la mujer, y que la mujer aprenda a dejarse guiar, dejarse llevar o dejarse conducir por el hombre.

No es fácil, pero si que es un proceso muy divertido.